La piel es el órgano más grande del cuerpo y también uno de los más sensibles a los cambios internos y externos. Factores como el estrés, la alimentación, las alteraciones hormonales, el descanso insuficiente, el clima o determinados hábitos pueden influir en su estado y favorecer la aparición de molestias cutáneas.
La dermatología dentro de la Medicina Tradicional China (MTC) aborda la piel de forma integral, teniendo en cuenta tanto los síntomas visibles como el contexto general de cada persona. El objetivo es ayudar a mejorar el equilibrio del organismo y favorecer la recuperación natural de la piel.
¿Qué problemas de piel pueden tratarse?
La MTC se utiliza como apoyo en diferentes alteraciones dermatológicas, entre ellas:
- Acné
- Dermatitis
- Psoriasis
- Rosácea
- Eccemas
- Urticaria
- Picores o irritaciones frecuentes
- Piel sensible o reactiva
- Caída del cabello asociada a estrés o cambios hormonales


